Pancreas artificial.

 

Una revisión sistematica1 con meta-analisis ha evaluado la eficacia y seguridad del pancreas artificial en pacientes de diabetes tipo 1 externos y sin embarazo. Las fuentes de datos fueron las bases Medline, Embase, Librería Cochrane Library hasta febrero 2018, eligiendo aquellos ensayos clinicos aleatorizados controlados en este tipo de pacientes que comparaban el uso de cualquier sistema de pancreas artificial con cualquier tipo de tratamiento basado en la insulina. Su conclusion es que los sistemas de pancreas artificial son un metodo seguro y eficaz para tratar a los pacientes con diabetes tipo 1, aunque las limitaciones de este estudio fueron el pequeño tamaño de muestra y la corta duracion de los ensayos individuales.

El parametro principal de medicion fue la proporcion (%) del tiempo en que  el nivel de glucosa estuvo en rango normoglucemico (3,9-10 mmol/L), y los parametros secundarios incluyeron la proporcion de tiempo en que el nivel de glucosa estuvo por encima de 10 mmol/L ó por debajo de 3.9 mmol/L, un índice nocturno de baja glucemia, el nivel promedio de glucemia, las necesidades diarias totales de insulina, y la hemoglobina glicosilada. Para valorar la calidad del estudio se utilizó la herramienta de la Colaboración Cochrane de riesgo de sesgo. Se incluyeron en el analisis 40 estudios con 1.027 participantes, de los que 35 valoraron un sistema hormonal individual de pancreas artificial y 9 comparaciones valoraron un sistema hormonal dual

 Solamente 9 estudios estuvieron en un riesgo bajo de sesgo. El parametro principal fue significativamente más alto con el uso del pancreas artificial, tanto durante la noche (con una diferencia promedio ponderada de 15,15 %) como en periodos de 24 horas (diferencia promedio ponderada de 9,62 %). Los sistemas de pancreas artificial tuvieron un efecto favorables sobre la proporcion de tiempo por encima del nivel maximo admitido (-8,52 %) como por debajo de 3,9 mmol/L (-1,49 %) en periodos de 24 horas y comparado con el tratamiento control. Para finalizar, la robustez de los hallazgos del parametro principal fue verificada con analisis de sensibilidad, incluyendo solamente analisis de bajo riesgo de sesgo (11,64 %) ó ensayos bajo condiciones supervisadas  de vida normal (10,42 %).

 

1.  Bekiari E et al BMJ 2018; 361 :k1310 http://dx.doi.org/10.1136/bmj.k1310

 

 

Staphylococcus aureus y Clostridium difficile en pacientes con alergia a la penicilina.

 

Para evaluar la relacion entre la alergia a la penicilina y el desarrollo de Staphylococcus aureus y Clostridium difficile resistentes a la meticilina, un estudio2 de cohorte emparejado basado en la poblacion ha sido realizado en consultas generalistas del Reino Unido entre 1995 y 2015. Según sus conclusiones, la alergia documentada a la penicilina estuvo asociada con un incremento del riesgo de Staphylococcus aureus  resistente a la meticilina (MRSA) y de C.difficile que fue mediada por un aumento del uso de antibióticos β-lactámicos alternativos.

En el estudio participaron algo más de 301.000 adultos, con MRSA y de C.difficile inscritos en la base de datos Health Improvement Network, con 64.141 que tenían alergia a la  penicilina y 237.258 comparadores emparejados por sexo, edad y tiempo de entrada en el estudio. El parametro principal de medicion fue el riesgo de MRSA y de C.difficile  incidentes, mientras que los secundarios fueron el uso de antibióticos β-lactamicos y β-lactamicos alternativos. Durante un seguimiento promedio de 6,0 años desarrollaron MRSA 1.365 personas, 442 participantes con alergia a la penicilina y 923 comparadores; con C.difficile hubo 442 con alergia a la penicilina y 1.246 comparadores.

Entre los pacientes con alergia a la penicilina el índice e riesgo (HR) ajustado para el MRSA fue del 1,69, y para el  C.difficile de 1,26. Los índices de riesgo ajustados de incidencia en cuanto al uso de antibioticos entre pacientes con alergia a la penicilina fue de 4,15 para macrolidos, de 3,89 para clindamicina, y de 2,10 para fluoroquinolonas. Finalmente, el uso aumentado de antibióticos β-lactamicos alternativos fue responsable del 55 % del un aumento del riesgo de MRSA y del 35 % del aumento del riesgo de C.difficile.

 

2. Blumenthal KG et al BMJ 2018; 361    doihttps://doi.org/10.1136/bmj.k2400 

 

 

Prevención cardiovascular con la polipildora.

 

La intención de este estudio3 fue decidir el efecto de la asistencia basada en la polipildora sobre la consecucion de los objetivos de la Guía 2016 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) en cuanto a presión sanguínea (BP), colesterol de las  lipoproteínas de baja densidad (LDL-colesterol) y terapia antiplaquetario. Su conclusion es que la terapia basada en la polipildora mejora de forma significativa los tres objetivos de la ESC en comparacion con la asistencia habitual, sobre todo en aquellos subtratados al inicio.

El estudio realizó un meta-analisis de los datos de participantes individuales de tres ensayos clinicos aleatorizados que comparaban una estrategia que usaba una polipildora contiendo aspirina, estatina y terapia antihipertensiva con la asistencia habitual. Los pacientes tenían una enfermedad cardiovascular (CVD) anterior ó estaban en alto riesgo de un primer episodio. En total, los ensayos incluían a 3.140 pacientes de Australia, Inglaterra, India, Irlanda, Holanda y Nueva Zelanda (75 % varones, edad promedio de 62 años y el 76 % con una enfermedad CV anterior. El parametro principal de medicion fue la proporcion de personas que conseguían los objetivos de la Guía de la ESC en cuanto a presión sanguínea (BP), colesterol de las  lipoproteínas de baja densidad (LDL-colesterol) y terapia antiplaquetaria.

Los participantes que recibieron la polipildora tuvieron más probabilidades que los de la asistencia habitual de conseguir a los 12 meses los objetivos recomendados en cuanto a presion sanguinea BP (62 % frente a 58 %, índice de riesgo RR de 1,08), LDL-colesterol) (39 % y 34 %, RR de 1,13) y terapia antiplaquetaria, esta última referida solamente a pacientes con un episodio CV anterior (24 % y 19 %, RR de 1,27). No hubo diferencia entre grupos en la adherencia antiplaquetaria (96 y 96 %, RR de 1,00). Hubo heterogeneidad segun la intensidad del tratamiento antes del inicio, de modo que los efectos aumentaban cuantos menos tratamientos tomaban antes del inicio. Así, los RR de los tres objetivos estudiados eran de 1,10 (pacientes con 3 tipos de tratamiento anterior), de 1,62 (con 2 tratamientos) y 3,07 (con 0-1 tratamientos).

 

3. Selak V et al Heart  2018; 104 (14) http://dx.doi.org/10.1136/heartjnl-2018-313108