Estatinas y prevención CV y mortalidad en ancianos.

 

Un estudio1 retrospectivo de cohorte  ha valorado si el tratamiento con estatinas está asociado con una reducción de la enfermedad cardiovascular (CV) aterosclerótica y la mortalidad en personas de edad y ancianos con y sin diabetes en el Sistema Catalán de Asistencia Primaria (SIDIAP) entre 2006 y 2105, con participación de 46.864 personas de más de 75 años. En estas personas y sin diabetes tipo 2, el tratamiento con estatinas no estuvo asociado a una reducción de la enfermedad CV aterosclerótica ó de la mortalidad, incluso si la incidencia de la enfermedad era significativamente más alta que los umbrales de riesgo propuestos para el uso de estatinas.

Por el contrario, en presencia de diabetes el tratamiento estuvo asociado con reducciones de la incidencia de enfermedad CV y la mortalidad general, aunque este efecto se redujo después de los 85 años y desapareció en los nonagenarios. Las variables principales de medición fueron la incidencia de CV aterosclerótica y la mortalidad total, clasificando a los participantes en personas de edad (75 a 84 años) y ancianos (más de 85 años).

Los participantes tenían 77 y años de promedio, con un 63 % de mujeres y un seguimiento medio de 5,6 años. Entre los participantes sin diabetes, los índices de riesgo HR de uso de estatinas entre 75 y 84 años fueron 0,94 para la enfermedad CV aterosclerótica y 0,98 para la mortalidad total, y para los de más de 85 años de 0,93 y 0,97, respectivamente. Entre los participantes con diabetes, los índices de riesgo HR de uso de estatinas entre 75 y 84 años fueron 0,76 para la enfermedad CV aterosclerótica y 0,84 para la mortalidad total, y para los de más de 85 años de 0,82 y 1,05, respectivamente

De forma similar, los análisis de efecto de la edad en una escala continúa ratifican la falta de efecto beneficios de las estatinas para la CV aterosclerótica y la mortalidad por todas las causas en participantes sin diabetes mayores de 74 años.

 

1. Ramos R et al    BMJ  2018;  362 : k3359      doihttps://doi.org/10.1136/bmj.k3359 

 

 

Aspirina y mortalidad.

 

En el análisis primario del ensayo clínico ASPREE2 los autores informaron que el uso diario de aspirina no proporciona un beneficio respecto al parámetro primario de supervivencia libre de discapacidad entre adultos de edad. Además, se observó como parámetro secundario una mortalidad por todas las causas más alta entre adultos aparentemente sanos que recibieron aspirina que entre aquellos que recibieron placebo, lo que fue atribuido sobre todo a la muerte relacionada con el cáncer. Este resultado era inesperado y debe ser interpretado con precaución.

Participaron en el estudio desde 2010 hasta 2014 personas de 70 años ó más (65 años ó más de hispanos y de raza negra en EEUU) con residencia comunitaria en Australia y Estados Unidos sin enfermedad cardiovascular (CV), demencia ó discapacidad. Fueron asignados al azar para recibir 100 mg de aspirina entérica ó placebo, y las muertes se clasificaron según la causa subyacente por evaluadores desconocedores de la distribución. Al grupo de la aspirina se asignaron 9.525 personas, y 9.529 recibieron placebo. 

Durante un promedio de seguimiento de 4,7 años se produjeron 1.052 muertes, con un riesgo promedio de muerte por cualquier causa de 12,7 episodios por 1.000 personas-años en el grupo de aspirina y de 11,1 episodios por 1.000 personas-años en el grupo placebo, con un índice de riesgo de 1,14. El cáncer fue el principal contribuyente a la mortalidad más alta del grupo aspirina, siendo responsable de 1,6 muertes en exceso por 1.000 personas-años, y se produjo en el 3,1 % de los participantes del grupo de aspirina y el 2,3 % del grupo placebo (índice de riesgo de 1,31).

 

2. McNeil JJ et al for the ASPREE Investigator Group     N Engl J Med 2018; 379: 1519-1528      DOI: 10.1056/NEJMoa1803955

 

 

Diabetes, antidiabéticos y control en Cádiz.

 

Los objetivos de este estudio3 fueron evaluar la prevalencia de diabetes mellitus tratada farmacológicamente, analizar los patrones de prescripción de los fármacos antidiabéticos y evaluar el grado de control de la enfermedad en la provincia de Cádiz. Su conclusión es que la prevalencia de esta enfermedad  tratada farmacológicamente en la provincia de Cádiz es elevada y parece ir en aumento. Los pacientes presentan un limitado control glucémico, al que puede contribuir de forma predominante el seguimiento inadecuado en casi una tercera parte de los mismos.

Se trata de un estudio observacional retrospectivo utilizando las bases de datos del Sistema Público de Salud del Servicio Andaluz de Salud entre los años 2014 a 2016, ambos inclusive. Se consideró persona adulta con diabetes tratada (PADT) aquella persona mayor de 14 años que había consumido al menos un envase de medicación del grupo A10 a lo largo de cada uno de los años correspondientes de estudio.

La prevalencia de PADT varió entre el 8,65% y el 8,83% de 2014 a 2016, respectivamente. Un 71 % de PADT estaban tratadas solo con fármacos no insulínicos, un 11 % con insulinas y un 18 % con una combinación de ambos. En aproximadamente un tercio de las PADT no se había realizado una determinación de HbA1c a lo largo de cada año, finalmente, el 69 % de las PADT evaluadas tenía en 2016 un adecuado grado de control de acuerdo a los criterios de la RedGDPS (según HbA1c y edad).

 

3. Escribano J et al        Rev Clin Esp 2019:        DOI: 10.1016/j.rce.2018.10.005